¿Cómo la Argentina puede blindar sus procesos, aprovechar la biotecnología y dejar de competir por costos para hacerlo por capacidad de resolución?
- Veronica Aldonatti

- hace 6 días
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n medio de una disputa geopolítica por el control de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y los datos, la Argentina enfrenta un dilema estructural: consolidarse como un mero proveedor de recursos naturales o dar el salto definitivo hacia la exportación de valor intelectual. Marcelo Grabois, ingeniero y estratega en innovación, sostiene que el camino no es la improvisación, sino la profesionalización.
Como director general ejecutivo de Itera, una consultora santafesina especializada en servicios de propiedad intelectual e inteligencia estratégica, y experto en el comité internacional de normas ISO sobre gestión de la innovación, Grabois explica en la siguiente entrevista de iProfesional cómo el país puede blindar sus procesos, aprovechar la biotecnología y dejar de competir por costos para empezar a hacerlo por capacidad de resolución de problemas complejos.
-En el marco de la competencia comercial entre EE. UU. y China, donde los datos y el conocimiento parecen ser el botín principal, ¿cómo debe reaccionar Argentina para no quedar relegada a ser solo un proveedor de materias primas o un mero consumidor de tecnología extranjera?
-Argentina debe concentrarse en transformar conocimiento en valor económico y social. El país ya dispone de una base relevante: en 2025, las exportaciones de servicios de la economía del conocimiento alcanzaron 9.600 millones de dólares, representaron el 53% de las exportaciones de servicios y sostuvieron más de 285.000 empleos formales.
La respuesta requiere elegir áreas en las que podamos construir una ventaja concreta (biotecnología, agro, salud, energía, software, tecnologías ambientales y servicios científicos) y gestionar desde el comienzo el mercado, los datos, la propiedad intelectual, las alianzas y la internacionalización.
Una investigación valiosa adquiere impacto cuando se convierte en una solución adoptada, un contrato, una licencia, una empresa o una capacidad productiva. La familia ISO 56000 aporta una arquitectura para hacerlo:
ISO 56001 organiza el sistema de gestión de la innovación.
ISO 56006 estructura la inteligencia estratégica.
ISO 56005 integra la propiedad intelectual en las decisiones de innovación.
(...) Argentina seguirá siendo una gran productora de alimentos, energía y minerales. El salto consiste en exportar también la genética, los procesos, el software, los sensores, los servicios y la propiedad intelectual que determinan cómo se producen y utilizan esos recursos.
-Las potencias imponen bloqueos cruzados y restricciones tecnológicas severas, como en el caso de los semiconductores. ¿Qué rol juegan las patentes internacionales y la propiedad intelectual en esta disputa por la hegemonía tecnológica global?
-La propiedad intelectual funciona como una infraestructura de poder tecnológico. Las patentes delimitan quién puede fabricar, utilizar, licenciar o comercializar una solución y, al mismo tiempo, revelan hacia dónde están investigando las empresas y los países.
Fuente: Iprofesional




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